El Cisneros forma parte del jurado que otorga el premio Azagal a la escritora Rosa Huertas

Un grupo de seis alumnos del Colegio Cisneros Alter formó parte del jurado que concedió el premio literario Azagal a la escritora Rosa Huertas, con la obra Prisioneros de lo invisible.

El fallo de la segunda edición de este certamen que convoca el Cabildo de Tenerife dentro del Plan de Fomento a la Lectura, con el objetivo de formar lectores en sentido crítico, fue dado a conocer el pasado viernes, 11 de mayo, en las instalaciones del Tenerife Espacio de las Artes (TEA) con la presencia de la ganadora y de las otras dos autoras de las obras finalistas, Espido Freire y Carolina González Vilar, así como del director insular de Cultura y Educación, José Luis Rivero.

Rosa Huertas se mostró “emocionadísima” con el veredicto emitido por los jóvenes asistentes. “Os quiero mucho, ha sido una experiencia genial y no me creo que sea la ganadora porque las otras finalistas eran buenísimas y esto es un sueño que habéis hecho realidad vosotros” y por eso adelantó que “cuando venga a recoger el premio, os lo dedicaré a todos ustedes”. La entrega del premio se efectuará el 29 de septiembre, en el transcurso de una nueva edición del Festival Índice, que organiza el Cabildo de Tenerife.

El encuentro insular congregó a más de un centenar de jóvenes que han formado parte del comité de lectura de esta segunda edición. Los estudiantes procedían de trece centros de toda la Isla, entre los que el Colegio Cisneros Alter estuvo representado por los alumnos de 2º a 4º de ESO: Enrique Marina, Lucía García, Gloria Acosta, Lorena Barreto, Sergio Aguado y Yerove García, así como por la profesora del departamento de Lengua Castellana y Literatura, Daniela Martín, encargada de la coordinación del proyecto en nuestro centro.

Todos ellos participaron en un diálogo con cada una de las autoras finalistas, a las que les formularon numerosas preguntas. A su vez, Rosa Huertas, Espido Freire y Carolina González Vilar realizaron una exposición en las que desgranaron las claves de sus obras.

A la conclusión de esos encuentros, las autoras pudieron ver los cinco booktrailers que elaboraron escolares de los IES Los Naranjeros, María Pérez Trujillo, Geneto, San Marcos, Anaga e Ichasagua, unos trabajos a los que la ganadora del Premio Azagal, Rosa Huertas, le dedicó muchos elogios, diciendo que eran “dignos de un Oscar” y les animó a seguir leyendo.

Al finalizar el pase de los booktrailers, las personas presentes en el salón de actos de TEA votaron fallaron el ganador de esta segunda edición del Premio Azagal, que recayó en Rosa Huertas y que toma el relevo de Mónica Rodríguez, ganadora el pasado año con la obra El asombroso legado de Daniel Kurka.

Las tres obras finalistas de esta edición fueron: Prisioneros de lo invisible, de Rosa Huertas; El chico de la flecha, de Espido Freire, y Las lágrimas de Naraguyá, de Catalina González Vilar. Estas publicaciones fueron escogidas entre las 23 que seleccionó inicialmente el grupo promotor del Premio Azagal, constituido por profesores de Secundaria, bibliotecarios municipales, libreros, animadores a la lectura, técnicos de Educación, representantes de AMPAS y ciudadanos que colaboran de forma voluntaria.

El Premio Azagal es una convocatoria que realiza el Cabildo de Tenerife dentro del Plan Insular de Fomento de la Lectura destinado a los jóvenes de la Isla y que está inspirado en el Premio Mandarache que organiza el Ayuntamiento de Cartagena desde 2005. Consiste en crear asambleas de jóvenes voluntarios que se organizan en comités con el objetivo de otorgar una serie de premios literarios.

Azagal es el seudónimo del ensayista, editor e impresor canario Juan Manuel Trujillo Torres (Santa Cruz de Tenerife, 1907-Las Palmas de Gran Canaria, 1976), que impulsó la cultura canaria entre la etapa de las vanguardias históricas y el periodo de posguerra. Azagal, que se licenció en Derecho por la Universidad de La Laguna, destacó como crítico y ensayista con testimonios y escritos sobre arte, historia, costumbres, estética y sociedad.

TITULO: El chico de la flecha

AUTORA: Espido Freire

RESUMEN:

Marco es un chico como cualquier otro que podríamos encontrar hoy en día: inteligente, sensible, con muchas cualidades y también muchos miedos. Con doce años, se encuentra en esa edad en la que la vida cambia para siempre; en la que deja atrás al niño sin responsabilidades y comienza a dar pasos en el camino de los adultos. Su historia y sus preocupaciones podrían ser las de cualquier otro adolescente, y sus errores, muy parecidos.

La única diferencia es que Marco vive en el siglo I en Emerita Augusta, la actual Mérida, una ciudad de la Hispania romana donde conviven ciudadanos libres con esclavos, donde las mujeres se encuentran tuteladas por sus familiares, y donde la sociedad, aunque sofisticada, disfruta de entretenimientos violentos.

Marco, junto con su amigo Aselo, se equivocará, aprenderá a pedir ayuda y, en definitiva, hará lo que cualquier otro chico de su edad: crecer

TITULO: Las lágrimas de Naraguyá

AUTORA: Catalina González Vilar

RESUMEN:

Florencio Méndez acaba de cruzar el Atlántico para adentrarse en la selva en busca de la Flamígera Carnívora, una planta tan interesante como letal. Allí conocerá a Antoninus Kürst, más conocido como Meteo, un buscador de meteoritos que persigue unos fragmentos de estrella llamados las Lágrimas de Naraguyá. Juntos descubrirán que ambas cosas tienen mucho que ver, y que a veces lo más sensato es creer en la magia

TITULO: Prisioneros de lo invisible

AUTORA: Rosa Huertas

RESUMEN:

Desde el pupitre de su clase, a través de la ventana, en el Instituto San Isidro, Penny tiene extrañas visiones: ¿será víctima de un hechizo? Se trata de un edificio abandonado, un viejo palacio pegado al instituto, donde algunos fenómenos extraños la arrastran a sumergirse en un sentimiento profundo de tristeza. Acompañada de Quique, su nuevo compañero, intentará descubrir qué hay detrás de tan misteriosos y fantasmales sucesos.

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