2º de Bachillerato culmina su último capítulo de su formación en el Cisneros

El pasado sábado, día 15 de junio, se celebró el acto de graduación de los 63 integrantes de la XXI promoción de Bachillerato del Colegio Cisneros Alter.

La ceremonia, que tuvo lugar en el salón de actos de nuestras instalaciones de Valle Tabares, dio comienzo con el discurso a cargo de los alumnos NOEMÍ CARLOS CHÁVEZ y CHRISTIAN BATISTA LLARENA, en representación de todos sus compañeros.

A continuación, la profesora ZAIDA CÁCERES RIVERO fue la encargada de impartir la tradicional y emotiva última lección para este grupo de estudiantes que a partir de ahora emprende una nueva etapa formativa fuera de nuestras aulas.

Los jóvenes, que recordaron algunos de los momentos, experiencias y anécdotas más destacadas de su trayectoria en nuestro Colegio como si fueran los capítulos de un gran libro de aventuras, resaltaron también los valores adquiridos y las enseñanzas extraídas a través del día a día en el Cisneros que, según recalcaron, “terminó siendo nuestra segunda casa y nuestra segunda familia”.

En este contexto, señalaron que “hemos luchado mucho para llegar hasta aquí y graduarnos, sin embargo, a partir de ahora, cuando empieza un nuevo capítulo fuera de esta zona de confort, aunque existan momentos difíciles no olvidaremos nunca todos los consejos, el aprendizaje y las experiencias vividas”.

Igualmente, los portavoces de los alumnos afirmaron que “en este colegio nos han enseñado que educar es dejar huella en la vida de una persona y todo el claustro de profesores lo ha hecho al pie de la letra”.

De hecho, tuvieron palabras de agradecimiento tanto para los docentes que han guiado sus pasos desde hace años como para “los nuevos profesores sustitutos, por el empeño que han puesto en nosotros, dándonos seguridad y haciéndonos sentir como si fueran nuestros profesores de siempre”.

Del mismo modo, mencionaron “a los familiares por haber hecho el esfuerzo y darnos la oportunidad de pertenecer a este colegio”, así como a todos los compañeros por haber conformado un gran equipo, por estar siempre en lo bueno y en lo malo y ofrecerse mutuamente un apoyo incondicional.

Por todo ello, “Si de algo estamos seguros es que llamamos casa a todo lugar donde el corazón se siente feliz y, este lugar, el Colegio Cisneros, siempre será nuestro hogar”, concluyeron.

La ecuación de la vida

Seguidamente, la profesora Zaida Cáceres repasó la andadura de esta promoción desde sus inicios en el Cisneros recurriendo para ello a un símil de su asignatura de matemáticas ya que, según argumentó, “la vida es como una ecuación en la que aparecen valores conocidos y datos desconocidos o incógnitas que tienen que ir despejando una a una, es decir, por un lado todas aquellas coas que nos ayudan en la vida como los amigos, la familia y los valores aprendidos en el Colegio y, por otro las dificultades que iremos encontrando en el camino”.

Tal y como aseveró, el objetivo de esta compleja operación es “despejar la incógnita y así poder llegar a descubrir la solución que se ocultaba detrás de la x”, para lo que es imprescindible “dejar los miedos atrás, la inseguridad, las frustraciones y comprender que, aunque a veces veamos todo oscuro, todo pasa y luchando podemos seguir adelante”.

Al respecto, incidió en que, a pesar de que “ahora les toca dejar el nido, el lugar donde durante quince años se han sentido protegidos y queridos, no tengan miedo, porque llevan con ustedes la mejor arma para lanzarse al mundo, que es su corazón”.

De hecho, les auguró “un camino lleno de éxitos”, al tiempo que enfatizó que en el Cisneros, que es su segundo hogar, “encontrarán siempre rostros amigos, dispuestos a abrazarles y acogerles cuando lo necesiten”.

En su turno de intervención, el director del Colegio, HÉCTOR LÓPEZ IZQUIERDO, felicitó a los representantes de los estudiantes y a la profesora Zaida Cáceres por sus sentidas palabras que demuestran el sólido vínculo que se ha fraguado entre alumnos y docentes durante estos 15 años, y citó algunas de las características que definen a esta promoción, según los profesores que les han dado clase desde Infantil hasta Bachillerato.

En esta línea, apuntó que “se trata de un grupo muy alegre, trabajador y colaborador”.  Además, agregó que “son muy observadores, comprometidos, educados y humildes”.

Asimismo, y entre otras cuestiones, subrayó que todos ellos “destacan por su gran conexión con el profesorado y por poseer un gran sentimiento de pertenencia hacia el Colegio”.

Sobre su futuro, aclaró que “confiamos mucho en ellos ya que, si bien sus sueños son grandes, es porque su capacidad para lograrlos también lo es”.

Por todo ello, ahondó que se trata de “una generación a la que se va a echar mucho de menos”.

Para terminar, reseñó parte de un artículo de opinión de Pedro Simón, en el que alude a la ternura, la disciplina y la comunicación como las herramientas educativas clave de los padres en su relación con sus hijos adolescentes y que, a su vez, son unos de los pilares del modelo educativo del Cisneros.

Justo antes del reparto de orlas e imposición de becas, una representación de los alumnos de la Promoción 2004-2019 hizo entrega a nuestra directora pedagógica LUISI LÓPEZ IZQUIERDO de un globo terráqueo con la leyenda “por muchas vueltas que demos, siempre tendremos un lugar al que volver”, como recuerdo de su paso por el Cisneros.

La emotiva velada se cerró con una fiesta en el Casino de Santa Cruz de Tenerife.

La galería adjunta resume en imágenes la emotiva ceremonia.

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